Nuestras actividades navideñas no paran y el otro día decidimos disfrutar de una tarde de lo más «dulce» por el pueblo. ¿Hay algo mejor que un chocolate calentito con churros en buena compañía?
Entre risas y villancicos, aprovechamos el paseo para admirar el precioso alumbrado, el gran árbol de Navidad y el Belén de la plaza. Fue una tarde de esas que te llenan de energía y nos permiten disfrutar de nuestras tradiciones de toda la vida. 🎄✨



